El Titanio Grado 2 es el tipo más utilizado entre los titanios puros y uno de los más fáciles de conseguir. Se caracteriza por su gran resistencia a la corrosión, su buena soldabilidad y su alta ductilidad y facilidad para ser conformado.
El Titanio Grado 3, pese a ser uno de los menos empleados entre los tipos de titanio puro, conserva un valor significativo. Este material destaca por ofrecer una resistencia superior a la de los grados 1 y 2, manteniendo al mismo tiempo una ductilidad similar.
El Titanio Grado 4 es el más resistente entre los titanios comercialmente puros. Ofrece una excelente protección contra la corrosión, junto con buena capacidad de conformado y una soldabilidad adecuada.
Este titanio de tipo alfa-beta puede endurecerse mediante tratamientos térmicos, lo que permite incrementar significativamente su resistencia mecánica. El Grado 5 es, con diferencia, la aleación más empleada a nivel mundial, abarcando cerca de la mitad del consumo total de titanio.
El Titanio Grado 7 se caracteriza por ser una de las aleaciones de titanio con mayor resistencia frente a procesos corrosivos. Su desempeño lo hace especialmente apropiado para usos donde se necesita una protección robusta tanto contra la corrosión uniforme como contra formas más específicas, como la que ocurre en hendiduras o grietas.